Minería Sustentable en Chile: conozca la Política Nacional Minera 2050

Una de las industrias chilenas más potentes es la minería. Pese sea importante por frenar el cambio climático, ya que el cobre y el litio nacional son esenciales para el desarrollo de energías renovables y la electromovilidad, históricamente genera impactos negativos importantes en la producción de carbono y al medio ambiente como un todo.

Frente a la necesidad global de que los países adopten medidas para disminuir las influencias negativas de la economía en el medio ambiente, Chile lanzó un plan de metas para potenciar la minería como motor de desarrollo sostenible.

La Política Nacional Minera 2050 es un documento que establece, en su totalidad, 78 metas para avanzar hacia una industria minera más sustentable, bajo cuatro pilares: económico, medio ambiental, social e institucional.

Algunos puntos de destaque en protección del medio ambiente son:

– Eliminar los relaves críticos a 2030, fomentando otras formas de depósito más seguras;

– Reducir al menos un 50% las emisiones de CO2 equivalente de las operaciones de la gran minería también al 2030;

– Lograr la carbono neutralidad del sector al 2040;

– Proteger los glaciares de todas las actividades que impliquen remoción, traslado o cubrimiento con material de desmontes y/o escombros;

– No superar el 5% de agua continental de las aguas totales utilizadas por la industria al 2040;

– Fomentar la inclusión de medidas de economía circular para la reutilización de residuos y uso eficiente de recursos; y,

– Aumentar la participación en la producción de cobre a nivel mundial.

Cuanto a los otros pilares, destacamos metas como duplicar al 2030 la inversión anual en exploración greenfield con respecto al promedio de los últimos 5 años, alcanzar la paridad de género en cargos directivos y un 35% en la industria en general al 2050, además de contar con una política de fomento segmentada y efectiva para la minería artesanal, pequeña y mediana.

Alcanzado tales objetivos estratégicos, es innegable el incremento de la productividad sustentable y competitividad de la industria minera de Chile, generando impactos positivos no solo para el medio ambiente, pero también fomentando el comercio internacional y la mirada de los países e inversionistas extranjeros a nuestra economía. Además de ser una referencia como incentivo a cambios sustentables a los demás.